Estas viendo estas entradas: Memorias
Mostrando entradas con la etiqueta Memorias. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de agosto de 2016

El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince

El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince
Editorial Planeta ~ 9584215000
Encuéntralo en Goodreads

Este libro es la reconstrucción amorosa, paciente, detallada de un personaje. A través de éste, e también el recuerdo de la barbarie de una época, de una ciudad, de unos rituales familiares, además de la evocación melancólica de la niñez y la iniciación del mundo en el propio narrador. Está lleno de sonrisas y de amargura, canta el placer de vivir pero también muestra el rictus de tristeza y rabia que provoca el vil asesinato de este hermoso personaje, que no es el otro que el padre del autor.

Un niño y su padre

En algún punto y a partir de su publicación en 2006 casi todos los colombianos han llegado a oír o mencionar este libro. Es un libro sumamente prestado y solicitado en bibliotecas -tardé mucho tiempo tratando de localizarlo- y es el caso de que por fin he podido leerlo años después de que salió.

Héctor Abad Faciolince nació en Medellín en 1958. Esperó más de 21 años para poder escribir un libro en el que relaciona y narra la historia y los recuerdos de su familia. Rememora todo su pasado bajo la idea inicial de hablar de su padre. Un médico que no le gustaba la cirugía pero amaba leer y cultivaba rosas.

Hector Abad Gómez y su nieta Daniela
Héctor Abad lleva el nombre de su padre. Años después, decidió escribir unas memorias centradas en la vida de su progenitor. Médico, lector, ensayista, padre y un hombre entregado a los derechos humanos y a la salud de los más desfavorecidos. Héctor hijo, para alejarse como él mismo lo menciona "de exceso de sentimentalismos" narra una historia en la que habla de su padre y su familia, además de realizar una reconstrucción de las costumbres y pensamientos de su época, de la situación que atravesaba el país (violencia en el campo y la ciudad, el narcotráfico, la guerrilla y el paramilitarismo) y reconstruye el antes y hasta el después del día que partiría su vida en dos.

El asesinato de su padre el 25 de agosto de 1987, en Medellín

Héctor hijo a la derecha (con los lentes)

"Creo que el único motivo por el que he sido capaz de seguir escribiendo todos estos años, y de entregar mis escritos a la imprenta, es porque sé que mi papá hubiera gozado más que nadie al leer todas estas páginas mías que no alcanzó a leer. Que no leerá nunca. Es una de las paradojas más tristes de mi vida: casi todo lo que he escrito lo he escrito para alguien que no puede leerme, y este mismo libro no es otra cosa que la carta a una sombra."

Héctor Abad narra su crecimiento personal desde la infancia a la adultez y cómo su padre estuvo presente de forma trascendental en su vida. Héctor Abad Gómez, una figura pública que se esforzó por ayudar a los demás haciendo campañas por la higiene y la salubridad, que escribió ensayos sobre la sociedad y sus problemas y fue el fundador de la Escuela Nacional de Salud Pública (hoy Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia). Que vio morir a sus colegas profesores uno a uno por amenazas a su trabajo por la defensa de los derechos humanos y que, paradójicamente, lo mataron cuando fue a la velación de uno de ellos.


Un padre paciente, amable, que regalaba dinero a los estudiantes de la universidad (que a veces le sacaban más de la cuenta) y que con sus defectos pero también con muchas virtudes, logró ser una figura importante de la protección de los más necesitados. Héctor hijo, con una prosa bella, sentida y clara, recaba los detalles de todas las facetas de su padre y logra componer una biografía del mismo, de su familia, y lo que fue tener que sentir el dolor que el ser que más amaba —lo amaba más que a Dios— fuera borrado de su vida por dos sicarios, ordenados posiblemente por la extrema derecha. Como dice Héctor, que ya no se sabrá nunca.

Hoy en día, los defensores de los derechos humanos siguen siendo asesinados por defender a los demás, por pensar más allá de sí mismos. En los ochentas, Medellín vivió una de las épocas más violentas de su historia, en la que muchas personas murieron por asesinos sin rostro solo porque metían el dedo en la llaga. Hoy en día, el rostro Hector Abad Gómez adorna varios muros de la universidad donde estudio, mi alma máter, que también fue la suya y la de otros profesores asesinados. Incluso, Carlos Gaviria Díaz (fallecido el año pasado) por pura suerte, se salvó de caer en 1987 junto a Héctor, y hoy, la biblioteca de la universidad lleva su nombre.


Este libro es uno de esos textos que no puede llamar la atención a muchos. Pero la belleza, el cariño y la conciencia social de un ejercicio de memoria como éste sirve para recordarnos que en un pasado violento también hay cosas bellas. Porque Héctor merecía que su vida y sus luchas se conocieran y su hijo, Héctor, tenía que contarla.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Angela's ashes de Frank McCourt

Angela's ashes de Frank McCourt
Editorial Scribner ~ 9780684842677
Encuéntralo en Goodreads

“When I look back on my childhood I wonder how I managed to survive at all. It was, of course, a miserable childhood: the happy childhood is hardly worth your while. Worse than the ordinary miserable childhood is the miserable Irish childhood, and worse yet is the miserable Irish Catholic childhood.” En este magnifico libro se narran los duros comienzos de una familia emigrante irlandesa vista a través de un niño. Por ello, el lector se encontrará con grandes dosis de humor y compasión transmitidos a través de su autor, Frank McCourt. La madre de Frank, Ángela, no tiene dinero para dar de comer a sus hijos porque el padre de Frank, Malachy, rara vez trabaja, y cuando trabaja se bebe el sueldo.

Die for Ireland

Hace muchos años cuando este libro se publicó llegué a oír hablar de él, pero de forma muy lejana. Cuando voy a la biblioteca a veces busco autores en concreto, pero hay veces que sale mi mariposa interior y miro en las estanterías a ver que libro me llama la atención, sea el autor que sea. Y cuando vi este no pude no llevármelo.

A parte de periodismo, no suelo leer mucha no ficción. Esta clase de textos son los que se consideran autobiográficos pero no son biografías. Como lo cité en mi entrada de no ficción, son llamadas memorias. Una etapa de la vida de una persona relatada por ella misma. En este caso tenemos los primeros años de vida y juventud de Francis McCourt.

Fotograma de la película de 1999
Francis era un niño nacido en Nueva York en 1930, hijo de inmigrantes irlandeses. Su padre y su madre se conocieron en esta ciudad. Malachy, el padre de Francis era un alcohólico que no tenía un trabajo estable y su madre Angela pasaba los días cuidando de Francis y sus hermanitos. En un punto de la historia, la familia McCourt debe regresar a Limerick, Irlanda y es donde se centra casi toda la historia narrada por Frank.

Leer estas memorias ha sido una especie de aprendizaje sobre una época pasada alejada de la realidad propia. Miles de irlandeses al igual que italianos y personas de muchas nacionalidades emigraron a Estados Unidos buscando un futuro a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, como los padres de Francis. Pero no contaban con la gran depresión pondría en vilo su bienestar. En este ambiente nació Francis, un niño de una familia católica en un barrio en el que sólo se juntaba con otros irlandeses católicos. Al regresar a Irlanda es cuando inicia realmente el relato de Francis desde que tiene unos 3 años hasta su juventud.


Estas memorias retratan muy bien como era la Irlanda de la época, una donde la gente era muy católica y esto se sobreponía al comportamiento de la gente y su forma de vivir. Además de que vemos desde la voz de Frank la extrema pobreza en la que vivían y todo las desgracias que tuvieron que padecer, no sólo los McCourt sino los demás. No ayudaba que el padre fuera un alcohólico que gastaba el dinero en cerveza y no para la comida de los niños. A pesar de esto, esta historia está narrada con un humor característico de la inocencia infantil al no entender los comportamientos de los adultos e interpretar el mundo desde la niñez. Acompañamos a Francis en su vida familiar, barrial y escolar. El entorno de su familia, de su abuela odiosa y su tíos y tías algo odiosos. De las cosas que le hacían creer de niño, de las maldades que él también hacía y lo que hacía, incluso vemos un poco como era su ambiente escolar, con la enseñanza a punta de reglazos a las manos si te equivocabas y el profesor lo sabe todo y él es el rey.

Vamos viendo como era la familia McCourt, con una madre que no podía salir a trabajar sino que debía quedarse en casa con todos los niños a su cargo, como tuvieron que mendigar en la beneficencia, ver de primera mano la hipocresía de la religión. Todo esto contado de una forma sencilla y poco endulcorada por una voz infantil que se va haciendo madura con los años, que ya no escatima momentos íntimos como las maldades y las primeras experiencias sexuales. Todas estas experiencias con otras personas, con hacer cosas buenas y malas vamos viendo crecer a Francis desde su voz.

No estoy segura si unas memorias puedan criticarse por lo que pasa sino por cómo se cuentan. Una vida puede ser muy aburrida si uno mismo la cuenta, pero la de Francis se hace muy amena, contando momentos puntuales de sus años en Irlanda con ese tono mezclado con humor. El libro tiene una peculiaridad y es que no tiene diálogos diferenciados, o sea que van incorporados en el discurso. Como yo lo leí en inglés, puedo decir que existen expresiones poco comunes por ser parte del vocabulario irlandés o palabras escritas como suenan no como se escriben, pero no es algo que entorpezca la lectura. 

Solo tengo algo negativo que me parece que deja varios punto de la historia en el aire, sin una especie de cierre o al menos un apunte de lo que sucede SPOILER por ejemplo qué pasa con Malachy, el padre y si les vuelve a enviar dinero algun vez SPOILER, pero de resto no tengo mucho más que decir. Esta es sólo una parte de la vida de Frank, existen dos partes llamadas 'Tis y Teacher man que continúan sus memorias y las tendré en cuenta para el futuro. Sin duda es un libro divertido pero también duro que si bien no es perfecto, vale la pena leerlo.

Leído en ingles
Nivel: Medio

sábado, 8 de junio de 2013

El invitado del día acción de gracias de Truman Capote

El invitado del día de Acción de Gracias de Truman Capote
Editorial Lumen ~ No tengo ISBN feos.

Normalmente le sigo la pista a mis autores favoritos y poco a poco me voy leyendo toda su obra. Cuando descubrí a este autor por una lectura de la universidad, quedé prendada de él por los siglos de los siglos.

Hace algún tiempo reseñe Desayuno en Tiffanys, que aparte de la novela corta de la señorita Holly, contenía otras tres historias. Una de ellas "Un recuerdo navideño" fue de las que más me gustó. Nos daba a conocer a un personaje recurrente de las historias de la  infancia de Truman con la familia de su madre en Alabama en los años 30. Este adorable personaje es Miss Sook.

Este precioso cuento se puede encontrar en el libro "Tres Cuentos" editado por Anagrama que contiene tres historias de la infancia del autor. Yo encontré la vieja edición de Lumen de 1972 en la biblioteca de mi universidad, encuadernado solo con letras verdes y dibujos de canastas de frutas, precioso.

Truman de niño con Miss Sook
Truman creció en gran casa llena de ancianos. De ahí nació su amor por escuchar las historias de la gente y supongo que su pasión por el periodismo y el arte de narrar. Y precisamente, una anciana era su mejor amiga. En 'El invitado del día de acción de gracias' se narran varios acontecimientos previos al gran día de acción de gracias. El protagonista vivía con su tío B y sus tres tías solteronas y era muy solitario. Miss Sook era alegre anciana setentona que era tía abuela de su madre. Ella lo llamaba cariñosamente "Buddy" (amiguito) y junto a Queenie, su perrita los tres hacían muchas cosas juntos como hacer pasteles y salir a explorar. Pero el niño se sienta fatal cuando su amiga invita a su cena de acción de gracias al niño más odioso de todo el pueblo, el que le hace la vida imposible en la escuela, Odd Henderson.

Que decir de esta pequeña historia, que es preciosa. Al igual que "Un recuerdo navideño" he adorado las pequeñas aventuras de estos dos. Creo firmemente que Truman es un maravilloso narrador. Cuando empiezo sus historias no me cuesta acostumbrarme de nuevo, me veo atrapada por su estilo sencillo pero precioso, y en esta obra es más que patente. Me encanta la narrativa del autor así como sus trabajos periodísticos (¿quién olvida A sangre fría?) y cada vez me gusta conocer un poco más de la gran obra que dejó este autor. Es que su grandiosidad no tiene nombre. 

Pos por todo eso y mucho más se lleva:

Copyright © Rapsodia Literaria. Diseño de Nina Rapsodia