sábado, 25 de abril de 2015

El género fantástico desde Canción de hielo y fuego

Esta entrada fue sugerencia e idea de Calypk, una amiga de goodreads que me dejó esta idea (más o menos) en un comentario mientras hablábamos de libros. Y bueno luego de bastante tiempo, tengo ya el tiempo y las ideas más o menos claras para hablar un poco del tema y para que más personas puedan opinar del tema. Así que allá vamos.

Quiero aclarar: primero, que no soy una experta en el tema ni mucho menos. Puede que no sepa muchas cosas pero siempre estoy informándome porque la fantasía es de mis géneros literarios preferidos y me encanta descubrir cosas nuevas. Segundo, que no abarcaré todos los autores y demás, pero trataré de dar un panorama más o menos general de lo que ha ido sucediendo con el género.

La fantasía en general es muy amplia y antigua en la escritura, pero si vamos a hablar de la fantasía épica en particular, siempre se nos vienen a la cabeza autores como el gran J.R.R. Tolkien, que se considera el padre de la fantasía moderna con sus obras de alta fantasía, porque protagonizó un resurgimiento del género en el siglo XX. Además de contemporáneos suyos como C. S. Lewis y sus Crónicas de Narnia (además ambos escritores eran amigos).

La fantasía épica (también llamada heroica) se define como un subgénero del género fantástico que se caracteriza por tener una ambientación antigua, la presencia de series mitológicos y un componente importante de magia. Se caracteriza también por contener viajes y batallas, y en muchos casos, una gran cantidad de personajes. Muchas obras puede que no se ajusten completamente a estas descripciones, de ahí que surjan más corrientes bajo el ala general de la fantasía y eso es lo que le da variedad al género.


Lo primero que hay que decir es que la fantasía épica no nació con Juego de tronos ni mucho menos. Es que simplemente la serie de la HBO, estrenada en 2011 protagonizó un revuelo impresionante, donde muchas personas volcaron su interés al género. Porque la saga escrita por George R. R. Martin es más antigua de lo que se cree. Martin empezó a escribirla en 1991 y tenía pensado que sería una trilogía. Obviamente la historia fue creciendo y Juego de tronos se publicó en 1996, Choque de reyes en 1998, Tormenta de espadas en 2000, Festín de cuervos de 2005 y Danza de dragones en 2011 y aún seguimos a la espera de Vientos de Invierno. Los últimos dos libros han ido alargando la espera y claro está, la ansiedad de muchos lectores alrededor del mundo.

Entonces, siendo una serie que tiene fans hace 19 años, imaginen lo que sintieron cuando iban a adaptar la serie a la televisión. Aparte hay que añadir toda la publicidad y el boca en boca ayudó a que, una vez estrenada la serie muchas personas se lanzaran a leer la saga. Canción de hielo y fuego se caracteriza por ser más realista que fantástica, en el sentido que la importancia de los personajes, sus decisiones es componente vital, no por nada es llamada 'Novela río'; donde hay personajes importantes y más relevantes que otros, pero la gran cantidad de ellos hacen más rica y amplia la historia.

De esta base parte el auge que tuvo el género hace un par de años. Puede que sea una teoría no completamente cierta, pero es muy probable que la popularidad de Juego de tronos ayudara a que más autores de fantasía tuvieran chances de ser más conocidos y traducidos al español, porque muchas veces es una tendencia que inicia y se mantiene (véase las olas de la literatura juvenil) entonces más autores empezaron a sonarle en la cabeza a la gente y a tener cabida en otros idiomas.


Ahora mismo puedo pensar en autores como Brandon Sanderson, Joe Abercrombie, Patrick Rothfuss y Andrzej Sapkowski en fantasía, que por lo que he visto se han ido publicando con el tiempo en español y tiene mucha más difusión en la actualidad. Si bien muchas de sus obras no se ajustan completamente a la descripción clásica de la fantasía épica, de ahí que hablaba arriba hay una renovación del género. Brandon Sanderson, por ejemplo es un autor que desgraciadamente no he leído aún, pero he leído bastante de su trabajo para saber que es un escritor que publica mucho y muy seguido, y creo que siempre tiene a sus lectores felices. Navega entre la fantasía y otras obras de ciencia ficción y creo que ha sido el mejor descubrimiento para mucha gente en los últimos tiempos.

El caso de Patrick Rothfuss es distinto. No es fácilmente comparable a otros autores. Se centra en la fantasía heroica, centrada en un personaje principal (Kvothe) y al parecer es un tipo que sigue el ejemplo de Martin y El nombre del viento se publicó en 2007 y El temor de un hombre sabio en 2011, y se sigue a la espera de Las puertas de piedra, aunque no se sabe si la saga se extenderá a más de tres libros. Es un trabajo muy interesante el suyo y peculiarmente distinto a otros por medio de las temáticas que aborda, muy tiradas a los seres mágicos.

En el corte juvenil puedo pensar en Morgan Rhodes, que con la saga de La caída de los reinos ha logrado publicarse en español (la tercera parte se publicará pronto) y bueno si bien no me llama mucho la atención, recuerdo que promocionaron el primero con la irritante frase de "Para los amantes de Juego de tronos". Personalmente no me gusta que usen estas etiquetas para vendernos un libro, esas de "Si te gustó X te gustará Y" es como si un libro no pudiera defenderse por sí solo. Pero es bueno saber que hay apuestas de fantasía épica para audiencias más jóvenes.

Un factor que aleja mucho a los lectores potencias de fantasía épica es la extensión de los libros. La mayoría de ellos son ladrillos considerables, pero en mi caso particular un libro gordo jamás ha sido un factor que me aleje de leerlo. No son pocas veces que he escuchado frases en vídeos o gente a mi alrededor de "es que son muy gordos" "seguramente son aburridos" y demás comentarios. Nunca se podrá convencer a alguien para que lea un libro o saga que es muy bueno a pesar de su longitud, eso siempre es una decisión personal. También hay un punto negativo, y es que son sagas muy largas y como da ejemplo el bueno de George Martin, tardarán años en publicarse.

En mi caso, que empecé a leer los libros de Canción de hielo y fuego cuando iba por la mitad de la tercera temporada. A pesar de haber visto dos temporadas y media, eso no fue un factor que me echara para atrás de leer las novelas. Me leí los cinco en 2013 y fue una experiencia fantástica.

Para ir concluyendo este artículo-opinión, tomo como referencia a Juego de tronos para hablar de que ha sido una puerta para la renovación y el crecimiento de un género. Lo fue en su momento la publicación de El hobbit y décadas después El señor de los anillos en los años cincuenta, para que un género alcanzara popularidad en el espectro literario mundial. Esto va de fenómenos, sino ver las tres películas que le sacaron a El hobbit pero que en mi opinión, no llegan ni de lejos a la calidad a la adaptación de El señor de los anillos.

Se que existen más autores allá afuera y que no he puesto en esta entrada. Y no quería centrarme en Canción de hielo y fuego para hablar de todo un género, sino que es un aliciente para darle más oportunidades a obras del género para que sean leídas y difundidas. Y bueno, me gustaría conocer más de estos autores que hay que tener en cuenta y seguro muchos otros lectores conocen y les gustaría recomendar.

viernes, 17 de abril de 2015

Soy una superficial XXXV

Siento mucho de nuevo estar tan perdida. Ya me puse al día con las reseñas del blog y hace más de una semana estoy leyendo un libro supremamente loco pero muy divertido, aunque voy lento y creo que tardaré mucho más. A nivel de ocupaciones estoy bien, aunque he tenido semanas peores. Ustedes saben, me resistía a ver Game of Thrones pero al final he caído y me vi hasta los capítulos filtrados. No me digan de cuántos cambios han hecho porque no me callaría... vamos a las portadas.


¡Auxilio portadil!

domingo, 12 de abril de 2015

Novecento, la leyenda del pianista en el océano de Alessandro Baricco

Novecento, la leyenda del pianista en océano de Alessandro Baricco
Editorial Anagrama ~ 9788433966223

En los años de entreguerras, un transatlántico, el Virginian, recorría las rutas entre Europa y América, con su carga de millonarios, de turistas, de emigrantes... En el Virginian tocaba cada noche un pianista extraordinario, llamado Novecento, con una técnica maravillosa, capaz de arrancar notas mágicas, inauditas. Se hablaba de su inusitado duelo pianístico nada menos que con Jelly Roll Morton, el inventor del jazz... Se decía que el melancólico pianista había nacido en el barco, del que jamás habría descendido. Se decía que nadie sabía la razón.

T. D. Lemon

Hace mucho tiempo conocí a este autor italiano con Seda, una novela casi un relato corto y me pareció bonito, muy bonito. En este caso, la casualidad me llevó a encontrar este libro tan pequeño en la biblioteca, que obviamente decidí llevármelo raudamente porque quería reencontrarme con este autor que tanto me gustó.

Esta historia es en realidad un monólogo teatral que escribió Baricco y que también se llevó al cine como La leyenda del pianista en el océano. El autor admite que no cree tanto en los formatos, y le gusta pensar que esta historia también es un relato corto. Trata la historia de un pianista excepcional, que viaja en el trasatlántico Virginia. Podría decirse que no tiene nacionalidad porque se dice que nació en el mar, en el mismo barco y que jamás ha bajado de él. Su nombre es Danny Boodman T. D. Lemon Novecento y es un pianista único y excepcionalmente talentoso.


Esta historia es tan corta que no quisiera contar demasiado sobre ella. Lo primero que te enfrentas es una narración en primera persona de un trompetista, que un buen día sube al trasatlántico Virginia y es quien nos irá contando la historia de Novecento. Destaca primero que nada los divertidísimos y absurdos que son varios pasajes del pasado del pianista, como el origen de su nombre por ejemplo. Es una historia amena y que va contando poco a poco la historia del este gran intérprete y su peculiar forma de ver el mundo.

Es una historia bonita y que tiene ese aire a cuento que me ha gustado mucho. La escritura de Baricco fluye y le da voz a los personajes para que se diferencien y logra que te importen y te lleguen. El texto tiene claramente incisos donde se explica lo que hace el actor y el escenario como tal, adaptado al formato teatral. Es un relato tan corto de menos de 90 páginas que se puede leer tranquilamente en un día y es una historia que te deja pensando sobre la reflexión que plantea al final. Lo recomiendo mucho.