sábado, 23 de febrero de 2019

Love & other curses de Michael Thomas Ford

Love & other curses
Michael Thomas Ford
9780062791207
No disponible en español
Editorial HarperTeen
Encuéntralo en Goodreads
Leído en inglés
Nivel: Medio
E-ARC de Edelweiss+ para una reseña honesta
A la venta en inglés: 9 de abril de 2019

Este es uno de esos libros que me llamó la atención por su título y su portada, y lo pedí para leerlo en Edelweiss pro esa razón, sin tener mucha idea de qué se trataba. Recuerdo que leí muy brevemente la sinopsis y me convenció de leerlo.

La familia Weyward sufre de una maldición desde hace décadas: si un miembro de la familia se enamora antes de los diecisiete años, la persona amada muere. Sam Weyward vive en un pueblecito pequeño de Nueva York con su padre, su abuela, su bisabuela y su tatarabuela. Las abuelas juegan a las cartas, comen mucho pastel y creen firmemente en la magia. Sam divide su tiempo entre trabajar en la tienda de helados con su padre y en las noches en Shangri-La, el unico bar gay del pueblo experimentando con el drag con ayuda de Lola, Farrah y Paloma, las queens que trabajan allí. Pero el verano de Sam cambia cuando Tom llega al pueblo, un chico muy guapo que llama su atención. Pero está presente el asunto de la maldición y lo que debe hacer para evitar que haga daño a sus series queridos.


Love and other curses es una novela que tiene varias tramas que se van desarrollando a la par y se concentran en nuestro protagonista llamado Sam: su interés amoroso por Tom, como esquivar la maldición de su familia, su amistad con las drag queens del Shangri-La y el misterio de la persona con la que está hablando por teléfono, alguien a quien el llama "Linda". Parece complicado de seguir pero no lo es, ya que todas van fluyendo y la historia no se ve afectada por ello. 

Diría que esta novela es una historia de crecimiento y aceptación, ya que Sam está en un punto de su vida que está conociéndose más como persona, definiendo qué quiere hacer cuando empiece su último año de colegio y conociendo su personalidad drag. Al mismo tiempo es una historia sobre la familia, ya que la familia Weyward es bastante atípica: Sam vive sin su madre ya que lo abandonó cuando era niño y solo le dejó una colección de discos, así que fue criado por un padre que no se volvió a casar y tres abuelas muy especiales. Todos han perdido a sus parejas y por eso creen que maldición sigue viva y afectará a Sam en el futuro.


La música en esta historia es muy importante y y es algo que me ha encantado y me ha llegado, ya que como el padre de Sam me encanta el rock clásico y la música que Sam escucha por su madre pienso escucharla en el futuro (tendré que releer el libro y escribir todos los títulos de discos y de canciones). Todo el asunto de la diversidad está presente en este libro y creo que en el libro está bien representado (desde mi opinión). Sam es gay y su familia lo acepta, el drag que es una manifestación artísitica que hace parte de la comunidad LGBTQ+ y realmente es bueno verlo en un libro juvenil. La novela muestra que como personas cometemos errores alrededor del asunto de la sexualidad y como entendemos lo que sentimos y como nos referimos a otros (no puedo ampliar por spoilers) pero creo que muestra de una buena forma como alguien va descubriendo su identidad.

Los personajes me han encantado, todos han tenido momentos para establecer una relación con el protagonista y no han quedado como meras sombras correteadoras con nombre. La novela tienen una narración fluida y amena y creo que es bastante fácil de leer y engancharte con él. Creo que todo el asunto de la maldición y el realismo mágico que está presente en la historia le da un toque especial y puedes creerte todo lo que muestra. La novela tienen una resolución buena y creo que te deja bastante satisfecho. 

En conclusión, Love and other curses me ha gustado mucho. Creo que es una novela amena, entretenida y que puedes releer para volver a experimentarla. Me ha encantado la inclusión de la música, el realismo mágico y las drag queens ¿Quien no las ama? Cuanto se publique en inglés, corran a leerla.

martes, 19 de febrero de 2019

The past and other things that should stay buried de Shaun David Hutchinson

The past and other things that should stay buried
Shaun David Hutchinson
9781481498579
No disponible en español
Editorial Simon Pulse
Encuéntralo en Goodreads
Leído en inglés
Nivel: Medio
E-ARC de Edelweiss+ para una reseña honesta
A la venta en inglés: 19 de febrero de 2019

La familia de Dino DeLuca son dueños de una casa de funerales, así que desde muy joven él aprendió a pasar tiempo con los muertos. La vida de Dino está en un punto incierto: no sabe qué hacer con su vida y con su novio Rafi, un joven trans que parece demasiado bueno para ser real.

Las cosas se ponen peor cuando July Cooper, la antigua mejor amiga de Dino y que llevaban un tiempo distanciados, fallece súbitamente por un aneurisma. Sin posibilidades de despedirse y resolver las cosas con ella, Dino se siente terrible porque son ellos los que prepararán a la joven para su entierro. Cuando Dino está maquillando el cadáver de July para que se vea bella por última vez, las cosas se ponen raras cuando ella abre los ojos y vuelve a la vida.


Jinkx represetando a July "Necesito comer pastel antes de morir de nuevo" Cooper

Ya estoy acostumbrada a las premisas de este autor porque suelen tomar elementos paranormales y fantásticos para explorar situaciones complejas y este libro tiene un poco de la premisa de la serie Pushing Daisies en él: si las personas que han muerto volvieran a la vida y pudieras volver a verles y hablar con ellos ¿Qué les dirías? ¿Cómo reaccionar ante una situación así? Shaun juega con la historia de Dino y July, la historia de una amistad truncada y cómo volver a la vida puede traer sin fin de complicaciones para los que siguen vivos.

La novela, como otras obras del autor, presenta varias situaciones emocionales para el protagonista: su conflicto con su futuro y encontrar lo que realmente quiere hacer, su noviazgo y claro está, la resurrección milagrosa de July y como juntos van a tratar de solucionarlo. July es un buen personaje, sus conversaciones con Dino son dinámicas y complicadas, porque hay mucha historia y carga entre ambos: por qué dejaron de hablarse y en qué momento las cosas se torcieron. Pude sentir a través de sus conversaciones la naturaleza de muchas amistades, con sus altibajos y como las personas podemos ir acercándonos y alejándonos de los que alguna vez nos importaron mucho y creíamos que eran esenciales en nuestra vida.

La novela balancea muy bien los momentos divertidos con los que te dan un golpe de realidad y te ponen de nuevo en situación: la que una vez fue tu mejor amiga ahora es una muerta viviente que quiere comer en un restaurante pero que va a ser enterrada en cuestión de horas y debes encontrar la forma para que vuelva a morir. Es realista ver como la putrefacción, los olores y lo que nos pasa al morir hace parte de la historia en medio de lo surrealista de la situación y es algo que está presente y no se oculta, es un aterrizaje constante a la situación real.

Sin embargo, siento que la parte mas fantástica de la historia queda bastante por los aires y aunque seguramente no era la intención hacer un gran hincapié en una explicación. La novela tiende a tomar con ligereza su aspecto más paranormal para centrarse en las posibilidades narrativas de la situación de alguien que ha resucitado y como, al final de cuentas, debe aceptar que ya no hace parte del mundo de los vivos.

Me ha gustado la exploración que hace el autor sobre la muerte, la vida, el pasado y la amistad. El estilo narrativo es ameno y si bien la novela tiene un ritmo bueno, se notaron ciertos altibajos con el fluir de la historia. De resto, creo que es una muy buena novela para conocer el trabajo del autor si aún no lo han hecho (porque a excepción de un par de libros, he leído todo lo que ha publicado), así que recomiendo mucho este libro y sus demás obras.

miércoles, 23 de enero de 2019

Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enríquez

Las cosas que perdimos en el fuego 
Mariana Enríquez
9788433998064
Disponible en español
Editorial Anagrama
Encuéntralo en Goodreads




Desde que leí Los peligros de fumar en la cama quedé muy encantada con el trabajo de esta autora argentina y, al igual que este trabajo que ya he mencionado, Las cosas que perdimos en el fuego es una colección de doce relatos en los que encontramos los temas recurrentes de Mariana: el horror en lo cotidiano, en la aparente realidad en la que vivimos y en la que existen además casas abandonadas y seres malditos.

En este volumen de historias encontramos una Argentina del pasado y el presente: la de la dictadura, que arrastra fantasmas y muertos escondidos; y una Buenos Aires deprimida, con sus barrios antiguamente prestantes, ahora perdidos y empobrecidos, poblados de ladrones, prostitutas y personas que viven y vagan por las calles. El horror que se esconde en lo que para muchos es simple paisaje de una gran metrópoli.

Hay una mezcla de lo cotidiano con el horror en estas doce historias. Una mujer que vive en un barrio antes prestante, ahora empobrecido y peligroso que se interesa por ayudar a un niño de la calle; una joven socióloga que se interesa por lo que vive en el patio de su vecino; una fiscal que intenta esclarecer el asesinato de dos chicos a manos de dos policías; una joven invisible que de repente empieza a arrancarse las uñas en el salón de clase... muchas mujeres con una situación emocional complicada que logran implicarse con la situación y otras veces desconocer lo anormal que están presenciando.



Hay relatos que terminan en punta, se sienten  inconclusos y que dejan mucho a la imaginación. Puede ser frustrante en muchos momentos y creo que esa es la intención. Claro está, hay relatos que me han impresionado mucho más que otros, que considero son mucho más conseguidos y han logrado atraparme y horrorizarme en gran medida: La casa de Adela, me ha parecido un sólido relato de terror de la mano de una niña y una casa abandonada; Bajo el agua negra es mi favorito de toda la antología, por su tensión narrativa y el oscuro misterio que hay bajo el agua sucia y el que cierra el volumen, Las cosas que perdimos en el fuego, es un fuerte y tristemente ingenioso alegato en contra de la violencia contra la mujer.

Si bien considero que la colección de relatos puede ser irregular en ciertos momentos, la escritura de Mariana Enriquez es pulida y amena, con humor y que puede ser bastante gráfica al narrarnos escenas desagradables y la habilidad para atrapar al lector y llevarle a espacios reconocibles con elementos que hielan la sangre es realmente envidiable. Vale mucho la pena seguir explorando el trabajo de Mariana Enríquez y lo que nos traiga en el futuro.