jueves, 16 de junio de 2011

La soledad de los números primos de Paolo Giordano

La soledad  de los números primos de Paolo Giordano

Existen entre los números primos algunos aún más especiales. Son aquellos que los matemáticos llaman primos gemelos, pues entre ellos se interpone siempre un número par. Así números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43, permanecen próximos, pero sin llegar a tocarse nunca. Esta verdad matemática es la hermosa metáfora que el autor ha escogido para narrar la conmovedora historia de Alice y Mattia, dos seres cuyas vidas han quedado condicionadas por las consecuencias irreversibles de sendos episodios ocurridos en su niñez. Desde la adolescencia hasta bien entrada la edad adulta, y pese a la fuerte atracción que indudablemente los une, la vida erigirá entre ellos barreras invisibles que podrán a prueba la solidez de su relación.

Numerando
No sabía si esperarme para reseñar este libro, si dejarlo reposar o no, pero aprovechando que tenía las ideas muy claras y que lo terminé recientemente para escribir sobre lo que me ha parecido. Existen en el mundo de las (odiosas) matemáticas los "números primos gemelos", que son dos números primos que tienen uno par en medio. Alice Della Roca y Mattia Ballosino son dos jóvenes italianos que no tuvieron una infancia normal y gracias a esos eventos desafortunados en su niñez, quedarán marcados para siempre. La soledad es la que dirige sus vidas y también los aleja y los une al mismo tiempo.

Empecé este libro con las mejores expectativas (por los premios que ganó y que también tiene una adaptación al cine) y fue (casi) lo que me esperaba. Porque soy fangirl del drama y adoro cada cosa que no sea "y comieron felices para siempre". Imaginé algo así como: experiencias difíciles en la infancia para luego pasar a una juventud llena de perjuicios y rebeldía, para luego dar a una adultez aburrida y sin sentido. Acerté casi de lleno en todas estas predicciones, pero el regusto que me quedó luego de terminarlo fue más bien agridulce. La novela abarca 24 años de la vida de los protagonistas, de sus encuentros y desencuentros en una vida tan cercana como lejana: Mattia es un doctor en matemáticas que perdió a su hermana gemela y es obsesivo con los números y Alice es una fotógrafa, que debido a un accidente esquiando, es coja y además tiene problemas alimenticios. Menudo par.

La narración de la novela es amena y fluida, los capítulos son cortos, alternado el punto de vista de los personajes y me enganchó rápidamente. Me encantó la forma de escribir de Paolo, por eso le dí más puntos porque en general la historia es para morirse de pena por los raros y psicológicamente afectados que están los protagonistas. No logré empatizar mucho con Mattia, simplemente se me hacía demasiando difícil de comprender, y con Alice, fue algo más llevadero, creo que es simple comprensión femenina. La trama en general es buena, se percibe un aire de tristeza, desesperanza y oscuridad; tanto, que el mundo "ficcional" de la novela es más deprimente que un circo sin payasos (viva mi sarcasmo)

Lo que más me gustó de la novela fue la descripción de los personajes, es profunda y bien hecha. Existen algunos momentos cómicos, pero siempre con tintes de esa "aura trágica" que trae la novela. Me mantuve pegada a sus páginas porque había algo que me tenía en vilo, algo como un constante "qué pasará" pero al llegar a las páginas finales es cuando me desencanté muchísimo. Es decir, no hay una evolución de los personajes, no hay iniciativa por parte de ellos en cambiar su destino, no hay un gran giro en la trama que te deje con un sentimiento de alegría o tristeza. Es como si le faltaran páginas y son casi trescientas donde no se arriesgan a hablar de sus sentimientos, donde la pareja no sale de su agujero, y si lo hacen, es para meter la cabeza de nuevo a los pocos segundos.

Una novela con personajes atípicos que en general me gustó, pero esa sensación "plana" de la trama y la falta de evolución hicieron que no me convenciera del todo. Pero como para gustos colores, otros pueden disfrutarla más que yo.

Titulo: La soledad de los números primos 
Autor: Paolo Giordano
Editorial: Salamandra ~ ISBN: 9788498382051

8 comentarios:

Leara dijo... [Responder]

Bufff no dudo de que la novela sea una maravilla ni nada de eso. Pero es que tanto drama como describes, sé que no es para mí. Yo soy de las que saltan con los finales felices y se emocionan con los épicos.

Bastante llorona y sensible estoy ya por tener que irme de Nancy y por mi amado Pratchett. Los libros así me hunden T_T

Tatty dijo... [Responder]

Tengo ganas de leer este libro desde hace bastante tiempo, me parece una historia muy bonita

Claudia S. dijo... [Responder]

Habia leido una reseña que lo ponia por los suelos... y no sé, con la tuya creo que sigo igual de desencantada. Porque tambien disfruto con los finales felices, y que sea el que sea, pueda tener un atisbo de esperanza al menos para estos dos personajes que se ven llenos de lios. Igual, buena tu reseña, saludos!

Ely Cervantes dijo... [Responder]

es la segunda reseña que leo!!
la verdad no me pica mucho por ahora, pero tendré que esperar a leer a ver si realmente merece la pena

besos!

Susana dijo... [Responder]

Hola!

Pues yo tengo muchas ganas de leer este libro, siempre me han hablado muy bien de él. Gracias por tu reseña.

Por cierto te sigo ok? Pasate por el mio si puedes, es muy nuevo pero pronto lo llenaré mas :D

Elwen dijo... [Responder]

Pues fíjate que a mí no me gustó tanto precisamente porque no encontré evolución en ella. Los personajes son llamativos y el final "y NO comieron perdices" siempre me ha gustado pero no tuve mucho feeling con este libro.

Por cierto, que no sabía que había adaptación cinematográfica.

Sandy! dijo... [Responder]

Es la primera reseña que leo y tiene buena pinta :D No soy mucho de leer dramas cuando sé que lo son pero me llama la atención

Tienes un premio en mi blog
Besitos! >.<

anonimo dijo... [Responder]

El año que acaba de entrar: 2011, es un año primo, es decir que no es divisible por ningún otro número también primo de entre la siguiente lista:
[2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41,43]
Co esas 14 divisiones basta para comprobar que 2011 no es divisible por ningún numero menos por el 1 y por sí mismo.

He aquí algunos de los números hermanos, (es decir primos), del año 2011 y en adelante hasta 2100:
2011
2017
2027
2029
2039
2053
2063
2069
2081
2083
2087
2089
2099

Notemos que 2027 y 2029; 2081 y 2083 así como 2087 y 2089 son además de hermanos de 2011, es decir primos; gemelos. Se llama en efecto primos gemelos a aquellos que están lo más cerca posible unos de otros, o sea separados por 2 unidades.

Pero estamos aquí para asombraros. Quitad el 0 a 2011. Pues bien 211 es también primo y es el último primo de una serie de 11 primos *consecutivos* cuya suma es 2011:

[157, 163, 167, 173, 179, 181, 191, 193, 197, 199, 211]
Y además 2011 es también la suma de 3 primos consecutivos: 2011=661+ 673+ 677

2027 que es primo es también la suma de 25 primos consecutivos que terminan en 139 o de 15 consecutivos que acaban en 173


2099, primo, es la suma de 29 primos consecutivos que terminan en 139 o de 21 primos consecutivos que acaban en 151


Aquí van los 100 primeros primos:

= [2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 59, 61, 67, 71, 73, 79, 83, 89, 97, 101, 103, 107, 109, 113, 127, 131, 137, 139, 149, 151, 157, 163, 167, 173, 179, 181, 191, 193, 197, 199, 211, 223, 227, 229, 233, 239, 241, 251, 257, 263, 269, 271, 277, 281, 283, 293, 307, 311, 313, 317, 331, 337, 347, 349, 353, 359, 367, 373, 379, 383, 389, 397, 401, 409, 419, 421, 431, 433, 439, 443, 449, 457, 461, 463, 467, 479, 487, 491, 499, 503, 509, 521, 523, 541]


Hay que aclarar que las propiedades del número mencionado: el 2011; lo son del número; que no del año. Intentar, como hacen muchos, calificar (o peor, predecir) lo que va a ser un año, por las propiedades del número cronológico que le ha tocado en suerte es un abuso claro. Un año (una rotación completa de la Tierra alrededor del Sol ) no tiene nada que ver con el número al que se le ha arbitrariamente asociado.


No comento sobre la novela, porque me parecen más interesantes los primos, ,los hermanos e incluso los gemelos.
La matemática no es odiosa, es difícil, que es diferente. Lo que nos pasa es que sólo amamos lo fácil o lo muy fácil y desechamos lo árduo.
Si el hablar (o escribir) nos parce
más fácil que el matematizar es porque aceptamos implícitamente, que al hablar o al escribir vamos a decir muy poco, que vamos a lo sumo a hablar bien de nosotros mismos y de nuestro pequeño clan, y eso es lo fácil, situarnos en nuestro pequeño centro y ver poco.