sábado, 8 de noviembre de 2014

País de nieve de Yasunari Kawabata

País de nieve de Yasunari Kawabata
Editorial Emecé ~ 9789500424509

Shimamura regresa al País de nieve atraído por la belleza de la estación y el tradicional estilo de vida. Pero vuelve especialmente por Komako, una joven aprendiz de geisha que conoció en un viaje anterior. Él es un hombre rico, de mediana edad, que intenta escapar de un matrimonio sombrío y de su vida en Tokio. Ella, una bellísima mujer vulnerable a sus propias emociones, que madura ante los ojos de su amante. El amor apasionado que Shimamura despierta en Komako le plantea un dilema: incapaz de corresponderlo, pero a la vez fascinado por su intensidad, optará por repetir y prolongar su estadía en las termas aprovechando la distancia perfecta que le ofrece la relación huésped-geisha. Un tercer personaje, la misteriosa Yoko, teje su destino al de la pareja, con el blanco de la nieve como trasfondo y presencia continua. En "País de nieve", Yasunari Kawabata relata con maestría el triángulo del amor, la belleza y el paisaje con su escritura sutil y poderosa.

En la fría nieve

Con esta novela he repetido experiencia. ya había leído a Yasunari Kawabata con la novela Mil grullas, una historia que me dejó con buen sabor de boca por su espiritualidad y que aborda un aspecto de la honda tradición japonesa: la ceremonia del té. Entonces cuando Isa Janis creó una lectura conjunta de esta novela no dudé en apuntarme. Había prestado el libro hace mucho para leerlo pero luego lo devolví sin hacerlo. Esta vez si lo hice y tengo varias cosas que decir.

La historia inicia cuando un hombre de mediana edad de Tokyo llamado Shimamura, que regresa a el País de Nieve a pasar el invierno en un alberge, llamado así por ser una de las zonas mas frías del Japón. En su primer viaje conoció a una aprendiz de geisha llamada Komako, una joven viva y despierta que le atrae mucho. En su regreso a estas frías tierras se ve atraído por una joven llamada Yoko, una jovencita que está sentada a varias sillas de él en el ferrocarril que los lleva a esta zona nevada. Una evocadora imagen de un reflejo es la que le llama la atención a Shimamura y la que llega recurrentemente a su memoria.


Lo primero que llama la atención de esta novela tan corta (tiene unas 170 páginas con letra pequeña) es la bella y evocadora forma en que está narrada. En tercera persona se narran y describen con detalle las costumbres, el ambiente y cómo son las personas de esta zona tan fría del país. Se nos cuenta sobre la tradición de tejer telas y blanquearlas en la nieve, una tradición que Shimamura aprecia mucho y que es nativa de esta zona. Además se hablan de celebraciones y de la composición de las casas cercanas al albergue donde se queda el protagonista, haciendo una especie de pequeña radiografía de esta zona de la Isla Honsu, donde se ubica la historia.

Pasando a la trama y cómo se desarrolla la historia me he visto bastante perdida. Se trata más bien de la interacción de los personajes y su entorno. Shimamura está interesado en la joven geisha Komako, a pesar de que tiene esposa e hijos en Tokyo. Ella es una jovencita viva e inteligente que vive en la casa de la maestra de música del pueblo y que a las claras también está interesada en él. La tercera persona en esta historia es Yoko, una joven oriunda del pueblo que regresó en el mismo tren que Shimamura y venía a cuidar a un joven enfermo. Ella es más bien un personaje bastante secundario que sólo sale en momentos puntuales pero que a Shimamura le llama la atención por el tono de su voz y su comportamiento tímido y callado.

Lo mejor que tiene esta novela es descubrir por la prosa de Kawabata una forma de contar y describir lugares y situaciones. La bella forma en la que se acerca a los momentos a través de imágenes, olores, sonidos y hasta recuerdos han mostrado una experiencia a la forma de retratar la historia. Este pequeño lugar con el banco inmaculado y su frío amenazante sirven de telón de fondo para una peculiar historia donde Komako es activa protagonista de los eventos que se desarrollan.

Tal vez la razón por la que no le haya dado una puntuación mas alta es que he tenido esa sensación constante de que no sabía qué era lo que la historia quería contarme. Debe ser por la diferencia culturar que separa mi visión del mundo con la oriental, pero he tratado de comprender qué había detrás de todo lo que sucedía y supongo que no me he acercado lo suficiente. El final es abrupto y sorprendente, pero no carente de la belleza singular que impregna toda la novela. Creo que es una historia que vale la pena leer para conocer otras realidades y otras culturas, y claro otras formas de contar.

16 comentarios:

Bam dijo... [Responder]

No lo conocía, pero me llama la atención n.n
Gracias por la reseña!
Besos!

Centinela dijo... [Responder]

Me lo apunto para en cualquier momento saltar sobre él n_n. ¡Gracias por la reseña!

Besos.

pat8155 dijo... [Responder]

a mi me suelen llamar mucho la atención este tipo de libros, así que me lo apunto bss!!

Carla dijo... [Responder]

De Kawabata leí Lo bello y lo triste y me dejo un sabor agridulce, me pasó un poco como a ti. No terminé de congeniar con los personajes, aunque la forma de narrar la historia me gustó mucho.

Un beso.

SantitAh dijo... [Responder]

Hola Nina!
Justamente estaba pensando que no he leído nada de ningún autor oriental. Y debería probar algo porque está bueno conocer literaturas diferentes.
Así que me voy a poner a buscar títulos y veré si encuentro alguno cuando vaya a la librería.

Que andes bien.

Jisela R. dijo... [Responder]

Hola!!
En estos días leí sobre este autor, y me prometí que a la primera oportunidad de tener uno de sus libros lo leería. Me encanta la cultura oriental, me intrigó mucho la vida de este autor y me encanta aún más que te haya gustado su novela.

Soy Jisela, y estoy comenzando con un blog: http://entrelettras.blogspot.com/ si quieres, puedes pasarte por ahí, he planeado algunas actividades que pronto llevaré a cabo.

Besos!

Diego Marcapáginas dijo... [Responder]

Mm parece interesante!

Isa-janis dijo... [Responder]

¡Hola!
Estoy bastante de acuerdo con tu reseña, yo tampoco logré conectar mucho con la historia o con los personajes, pero disfruté muchísimo de la ambientación y de la escritura del autor y solo por eso, leería otro libro suyo (Mil grullas, por ejemplo, me parece una perfecta elección).
Creo que hay varios mensajes en el libro, algunos que he pillado y otros que me han pasado desapercibidos. Me habría gustado leerlo siendo japonesa, porque seguramente habría entendido algunas cosas más, como tu dices.

¡Un beso!

Lesincele dijo... [Responder]

No lo conocía pero qué buena pinta!! se viene conmigo!
Un beso!

Arila dijo... [Responder]

Los autores japoneses en general me parece que tienen una forma muy especial de escribir. Los libros que he leído de ellos me han gustado pero a la vez me han costado un poco. Me apunto este libro que veo que es cortito para seguir acercandome a este país.
Un beso!

sub_zero dijo... [Responder]

A mí es uno de los que más me ha gustado del autor. Te recomiendo seguir probando libros suyos! Besos :)

Ángela J. Font dijo... [Responder]

Me alegro de que te haya gustado, dentro de lo que hay. A mí me chocó mucho. Veía su profundidad y ese toque que debía de ser único, pero no llegó a calarme como debía. Es una pena, porque pintaba muy bien.

¡Un beso! ♥

Nina dijo... [Responder]

Gracias a todos por pasar!

Karou! dijo... [Responder]

Yo no he leído a ningún autor/a japonés y quiero mucho hacerlo. Ahora he andado investigando con cual empezar xDD
Tal vez me anime con este autor pero con Mil grullas :)
Besos.

Carmen Forján dijo... [Responder]

Pues no pinta mal. Lo anoto, no como una prioridad, pero tomo nota...
Besines,

Mona Lisa dijo... [Responder]

¡Hola!
Yo también participé en la LC que organizó Isa-janis. Aunque apunté otras obras de Kawabata como pendientes se me pasó por alto la de "Mil grullas" así que tomo nota ;)
A mi también me gustó mucho el estilo del autor y creo que la mayoría de los que lo hemos leído coincidimos en que le falta un algo. A mi me faltó la conexión entre el lector y los personajes y comparto contigo lo de "el no saber qué nos quiere transmitir la historia". En fin.
Un beso :)